Fauna, Flora y Medioambiente

Su hábitat original son las estepas y praderas naturales del centro de Asia, pero desde la Antigüedad con el avance de la civilización y la agricultura, se ha adaptado a vivir en las llamadas pseudoestepas o agroestepas (terrenos abiertos con pastoreo extensivo y cultivos de secano, sobre todo de cereal). Por esta razón se expandió en tiempos históricos hacia el oeste de Europa.

Su hábitat óptimo está constituido por estepas cerealistas de secano, completadas por un mosaico de parcelas en barbecho, de leguminosas, viñas, pequeños olivares, almendrales y algunas áreas de vegetación natural

Hasta los años ochenta la avutarda fue pieza cinegética en España, situación que provocó un gran declive de sus poblaciones y la desaparición de muchos núcleos de reproducción. En las últimas décadas, la intensificación agrícola (implantación de regadíos, abandono de prácticas extensivas tradicionales, roturación de pastizales naturales, pérdida de barbechos de larga duración, etc.), la expansión urbanística y proliferación de infraestructuras, la caza ilegal y la colisión con tendidos eléctricos son las principales amenazas responsables de su delicada situación de conservación actual. Todo ello ha supuesto su inclusión en la categoría de vulnerable para España.

No obstante, la población ibérica es la mayor del mundo, y acoge a más de la mitad de la población mundial. En 2005, SEO/BirdLife publicó una monografía con los resultados de los censos efectuados en la península ibérica entre 2000 y 2005 según el cual el tamaño de la población existente actualmente es de unas 25 000 avutardas, casi la mitad en la Comunidad de Castilla y León (donde destacan la comarca de Tierra de Campos y la Reserva Natural de Lagunas de Villafáfila), unas 6 000 en Extremadura, 4 500 en Castilla-La Mancha, 1 200 en la Comunidad de Madrid, menos de un millar en Andalucía (en los núcleos de Bujalance y Osuna) y algo más de un centenar en Aragón.

Esta especie es gregaria, especialmente en invierno cuando se reúnen en grupos o bandadas de hasta varias decenas de individuos. Los grupos de machos y hembras no se mezclan fuera de la época de cría. La avutarda común se caracteriza por su paso lento y majestuoso, pero cuando es molestada tiende a correr antes que volar. No se ha medido su velocidad corriendo, pero se sabe que las hembras adultas corren más que los zorros, que pueden alcanzar una velocidad en carrera de 48 km/h.​ Pero también muestran un vuelo poderoso, especialmente durante sus desplazamientos estacionales, y pueden alcanzar los 80 km/h volando. Ambos sexos son generalmente silenciosos pero emiten gruñidos cuando están asustados o enfadados. Los machos durante la exhibición de cortejo además de gruñidos emiten sonidos similares a las pedorretas. Las hembras emiten llamadas guturales cuando están en el nido y los polluelos emiten gorjeos para comunicarse con su madre.

La avutarda es omnívora y su dieta varía con las estaciones del año. En agosto en el noroeste de España el 48,4% de la dieta de los adultos se compone de materia vegetal verde, el 40,9% de invertebrados y el 10,6% de semillas. En la misma población durante el invierno las semillas y la materia vegetal verde conforma casi la totalidad de su dieta. Al parecer la alfalfa es el alimento preferido de las avutardas en España. Otras plantas por las que presentan predilección son las legumbres, las crucíferas, el diente de león, las uvas y los granos de trigo y cebada.​ Entre sus presas animales, destacan los insectos, y son el principal alimento de las jóvenes avutardas durante su primer verano, aunque cambian a la dieta herbívora estacional de los adultos en invierno. Los coleópteros (como los escarabajos), los himenópteros (como abejas, avistas y hormigas) y los ortópteros (como grillos, saltamontes y langostas) son los insectos más consumidos, dependiendo principalmente de la abundancia y disponibilidad de cada uno de ellos. También pueden consumir pequeños vertebrados, como pequeños roedores, ranas, lagartijas y polluelos de otras aves, como su suplemento cuando surge la oportunidad.


Las Avutardas